Lima para mascotas Dremel

Hoy voy a sacar de paseo a la ATV (auxiliar técnico veterinario, estudiado por amor a los bichillos, nunca ejercido más allá de las prácticas) que hay en mi.

Cuando Dremel me dio la oportunidad de probar sus productos, Diana de Hanbox -que sabe de mi amor por los peludos-, me dijo: «tienes que probar la lima de Dremel» ¡y en esas estoy!

Pero primero, hablemos de uñas caninas:

¿Cuándo hace falta limarle las uñas a un perro?

Básicamente, cuando empiecen a estar largas. Es normal que oigas un poco sus uñas al caminar por casa, pero no debería ser mucho más que eso. En cuanto dejamos que crezcan demasiado les produce posturas rarunas en los dedos y si la cosa se desmadra pueden traer problemas más graves.

Lo bueno de usar lima es que no hay que esperar a que las uñas crezcan para cortar, sino que podemos mantenerlas siempre perfectas.

¿Cada cuánto hay que limar las uñas de los perros?

¡Ay amiga! esto sí es un mundo, porque depende de varios factores que a tu peludo le crezcan de manera descontrolada o por el contrario que no sea necesario prácticamente nunca. Vamos a ver los factores que he visto que más influyen:

La cantidad y tipo de actividad

Caminar y correr desgasta las uñas de tu peludo, suelos como el asfalto más que el césped.

Si tienes un perro muy activo, con el que pasas tiempo para arriba y para abajo, es posible que solo tengas que preocuparte de sus uñas muy de vez en cuando.

Con mi perro César (que era un polvorín de jovencito) prácticamente no tenía que preocuparme de sus uñas. Incluso a veces se las veía algo largas tras una temporada especialmente lluviosa y en cuanto salíamos de nuevo se le desgastaban rápidamente.

El tamaño del perro

Cuanto más pesado es el peludo en cuestión, más fricción tienen sus uñas y mas se desgastan de forma natural. Así un perro tipo Pastor Alemán y uno tipo Yorkshire que den el mismo paseo diario desgastarán de forma diferente las uñas.

¿Cuantas patas tiene tu perro?

Lo sé, suena a cachondeo, pero no lo es. Resulta que mi perrilla Noa tiene tres patas, le falta una de las de atrás.

Es algo así como un yorkshire con las típicas super uñas de este tipo de perro (en serio, cómo algo tan cute y pequeñito puede tener semejantes garras).

El caso es que la primera vez que le corté las uñas, empecé por las patas de delante. Ok, todo bien.

Seguí por la de atrás… y me pasé… nada serio, pero me llevé un susto y como soy una exagerada 10 años más tarde todavía me da cosilla cortarle las uñas (¡así que ya te adelanto que a la lima de Dremel le voy a dar mucho uso!)

¿Porqué? Porque la pata de atrás soporta el peso y la fricción que deberían soportar las dos patas, así que por las malas descubrí que tiene mucho mayor desgaste de forma natural. En lineas generales, mientras las uñas de delante necesitan cuidado cada poco a las de atrás no le hace falta más que un poco de mantenimiento ocasional.

¿Cuantos dedos tiene tu perro?

Esto ya es rizar el rizo, pero ahí va. Hay perros con 4 dedos y perros con 5 (o incluso 6).

Cuando son cuatro, es la típica «huella canina» y estas uñas son las que se desgastan. Pero la quinta «el pulgar» de las patas delanteras y la quinta (que a veces tienen y a veces no) en las patas de atrás no se desgasta, never, estas sí o sí hay que mantenerlas cortitas.

Lima para mascotas Dremel

mi experiencia con La lima de Dremel

La caja trae el aparato en sí, con varias limas de recambio y una llave para reemplazarlas, además de un cabezal que permite ajustarlo a diferentes tamaños de pata (Esta).

Al principio pensé que tendría que acostumbrar a Noa poco a poco al cambio. Así que esperaba que la cosa fuera algo más lenta, pero en nuestro caso ¡aceptó la lima a la primera!

Acostumbrándonos al sonido

Le puse las pilas a la lima (va con 4 pilas normales) y la encendí lejos para empezar a acostumbrarla al sonido. La verdad es que en este sentido genial, el aparato lleva un motos silencioso y casi no hace ruido así que desde el minuto 1 le dio exactamente igual que se la acercara. Le dio curiosidad, la miró, la olió un poco y ya.

Puede ser que Noa ya conociera estas cosas (la adoptamos con un par de añitos y a saber). No se asusta con la lima, ni con el cortapelos, las tijeras o el secador. Si tu perro es muy sensible y asustadizo, quizás tengas que ir un poco más despacio con él.

ACOSTUMBRÁNDONOS AL tacto

Antes de que tocara la lima en sí, le acerqué el aparato. Le hice notar la pequeña vibración que tiene, en las patas y los dedos, sin limar, sólo la vibración… y nuevamente le dio lo mismo, así que genial.

Usando la lima

Ahora sí vamos a meternos en faena. Ajusté el tamaño del cabezal al más pequeño y acerqué una de las uñas a la lima. Despacio, sólo quería que notara el tacto (que a mi entender tenía que ser nuevo y «raro») de la lima. Y nuevamente lo aceptó a la primera, sin susto ni extrañeza así que ¡perfecto!

El cabezal en principio está muy bien, porque al apoyar los dedos de las patas quedan en la posición e inclinación correcta para limar las uñas. Pero tuve que hacer malabares porque aunque las uñas de Noa son considerables, sus patitas son micro-patitas (estamos hablando de un perro de 2,2kg y patitas de alambre) y el cabezal a la altura más pequeña le venía grande, así que no lo pude probar del todo bien.

Aún así pude utilizarlo y descubrí que todo el polvillo que suelta se va quedando dentro, con lo que no mancha. Otro punto positivo.

Tiene dos velocidades, yo utilicé la más lenta, fui poco a poco y en un ratito Noa ha quedado con la manicura hecha ¡creo que nunca me había atrevido a dejárselas tan cortitas y bien!

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es pin-me-naranja-1024x75.png

Aunque estaría genial una versión más mini u otro cabezal para patitas ultrapequeñas, en el caso de Noa, estoy muy contenta con la lima de Dremel, y a partir de hoy mismo ¡voy a reemplazar las tijeras!

[Colaboración]

suscribete