nueve consejos para pintar paredes, visto en "I am a Mess Blog"

Yo soy muy poco de intrusismo profesional. El pintor, pinta y obtiene resultados profesionales. Tú pintas y obtienes… resultados. Pero también es cierto que en mi caso (diseñadora gráfica) entiendo perfectamente que no siempre hacen falta resultados profesionales. Para poner el cartel de «vuelvo en cinco minutos» en el bar de la esquina, no hace falta contratar a un diseñador (aunque te lo va a hacer de forma que tengas a todo el mundo esperando en la puerta los cinco minutos y además, te dejen propina). Tampoco hace falta contratar un electricista para cambiar una bombilla, ni a un pintor para dar un lavado de cara a tu casa.

¿Cuando hacerlo tú misma?

Cuando te sientas cómoda haciéndolo, cuando sólo quieras dar un lavado de cara a tu casa o cuando tus paredes tengan agujeros, moho y se caigan a trozos pero te de exactamente lo mismo el resultado final.

Todo esto viene porque ¡me he puesto a pintar mi estudio! Era inevitable y todavía me faltan habitaciones por pintar. Pero este rinconcito mimado sabéis que quiero compartirlo con vosotras, así que ¡dentro vídeo!

Para estos casos ahí van los nueve consejos que un pintor nunca te daría:

A veces no hace falta pintar

¡Basta con limpiar! Cuando vinimos a ver la nueva casa, en cuanto vi los colores (cuatro diferentes en el salón ¡cuatro! y nueve repartidos por el resto de la casa) lo primero que dije fue «Esto lo voy a pintar TO-DO» Entiéndase todo de blanco – aunque luego no ha sido así. Me vine muy arriba, pero no tanto como para alcanzar a los cinco metros que hay en la zona de la escalera. Pero vi que sobre todo lo que había eran marcas de zapatos, manos de niños y manchas varias en la zona baja de la escalera. Me armé con trapos, esponja y amoniaco y cuando terminé la pared estaba como nueva. Desgraciadamente esto no cambia el color -a no ser que te pases frotando-. Pero si lo que necesitas es renovar una pared, considera que tal vez sea suficiente limpiarla bien.

Pasta de dientes para disimular agujeros

Así, como lo oyes. Corrían los años 90 y esto del acuaplas era un paquete de kilo que había que mezclar pacientemente con agua… Así que mi madre aprendió un truco (vete a saber de dónde, que yo sin internet no soy nada) ¡pasta de dientes! Y heme ahí, tierna infante, deseando que cambiara un cuadro de sitio, solo para entretenerme en llenar el agujerillo. Ahora hay métodos más pros, sin duda. Pero en resumen: la pasta de dientes te saca de un apuro.

PD: la de colorines no vale.

Rebaja la pintura con agua

Una vez compré un bote de pintura carísimo. Ultra guay, ecológico, la octava maravilla y venía denso a más no poder. Mis paredes eran de gotelé ¿he dicho ya que consume más pintura? A la mitad de la habitación ya me lo había fundido casi todo y me dolía el brazo de coger tanto peso. Decidí rebajarlo con agua, terminé la habitación y me sobró un poco. Así que decidí rebajarlo aún más para ver si me llegaba para el pasillo ¡y lo hizo! Esperé a que la pintura secara y ante mi estupor, no había prácticamente diferencia entre el pasillo y las primeras paredes.

Si tienes gotelé y la pintura es densa: rebájala un poco con agua, se pinta mucho mejor. Con blanco sobre blanco, prueba, verás que muy probablemente no haga falta tanta densidad de pintura (tu bolsillo también te lo agradecerá).

Para pintar techos, mejor no lo hagas ya que goteará algo más.

Usa el rodillo indicado

Puestos a pintar, escoge bien el rodillo. Como básico hay dos: para paredes lisas y para paredes rugosas. El de paredes lisas coge menos pintura, pero si lo intentas utilizar con gotelé se te irá la vida en ello: solo pinta por arriba, tienes que apretar muchísimo y te apetece morir. Verídico. Si tienes gotelé o similares, presta especial atención a esto, porque los rodillos que vienen en kit suelen ser para paredes lisas. Si por el contrario, usas un rodillo para pared rugosa en una pared lisa, gastarás mucha más pintura de lo necesario y probablemente el propio rodillo haga cierta textura en tu pared lisa. Cada uno, con lo suyo.

La empuñadura del rodillo tiene miga

Las empuñaduras de los rodillos son huecos para meterle un palo y llegar a las partes altas y los techos. Creo que venden un palo específico-extensor-superpro, pero con un palo de escoba normal funciona de maravilla.

Además, los laterales sirven para dejarlo «colgando» en la cubeta y que no se te llene de pintura.

La cinta de pintor es el mal

No sé como saldrá la cuenta, pero me atrevo a decir que un pintor pone más cinta de pintor en una semana de la que tú pondrás en toda tu vida. Seguro que son unos maestros sin parangón en la técnica que se requiere para hacerlo… Pero yo puedo estar quince minutos poniendo cinta en un enchufe, para descubrir al quitarla que la pintura se ha escurrido por debajo.

Hay sitios en los que inevitablemente hay que poner, pero para superficies no porosas (como el enchufe de marras) mucho mejor un trapo, porque…

El trapo es tu amigo

Marcos de puertas, ventanas y armarios, suelo de tarima, terrazo, baldosas, enchufes, interruptores, cristal de las ventanas… tus manos… Todas estas cosas no suelen porosas. Si les cae pintura (pintura de pared con base agua) es extremadamente sencillo retirarla con un trapo húmedo. Lo que yo suelo hacer es pintar un tramo, limpiar con el trapo antes de que se seque, aclarar bien el trapo y seguir a por el siguiente tramo.

Quizás si acabara de poner un suelo nuevísimo me molestaría en taparlo (quizás). Pero por ahora, con el trapo me apaño de maravilla.

PD: cuidado con las baldosas, las juntas ¡sí son porosas! Y algunos laminados llevan una textura en la que puedes ser un rollo sacar la pintura.

Una mano basta

Aunque ¡depende! Pero igual que con rebajar la pintura, si vas a pintar blanco sobre blanco (o dos colores similares) porque solo quieres dar un lavado de cara a la estancia, una mano suele ser más que suficiente.

Espera

Unas más que otras, pero todas las pinturas secan a parchetones. Es más que probable que acabes de dar una primera mano, aguada para mas inri, porque se te ha ocurrido hacerme caso. En este momento te aterras: todo está desigual, es horroroso, madre-mía-quien-me-mandaría-meterme, esta chica me ha arruinado la vida con sus consejos, etc. Y te pones como loca a dar una segunda mano que ¡horror! queda igual de mal que la primera. Es-pe-ra. La pintura no se ha secado bien y ya puedes dar diez manos que es muy probable que además estés repasando la misma zona: hasta que no esté seca del todo no lo vas a ver. Una vez más: espera.

¡Y hasta aquí! ¿Tú tenéis algún consejo para pintoras novatas?¿Aplicas alguna de estas cosas?

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Nueve consejos que un pintor nunca te daría
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